Un equipo internacional, liderado por un investigador del grupo AstroMadrid perteneciente al Centro de Astrobiología (CSIC-INTA), encuentra gas molecular caliente que podría estar orbitando o cayendo hacia al agujero negro supermasivo oculto en el centro de nuestra galaxia, la Vía Láctea. Los datos se han obtenido utilizando observaciones llevadas a cabo con Herschel, el Observatorio Espacial en el infrarrojo lejano de la ESA, y el artículo se publica en la revista Astrophysical Journal Letters del 7 de mayo de 2013.

Centro galáctico. Créditos: ESA–C. Carreau
Nuestro agujero negro supermasivo se encuentra en una región conocida como Sagittarius A* -Sgr A*, por la fuente de radio situada en la misma ubicación-. Tiene una masa de unos 4 millones de veces la de nuestro Sol y se encuentra a unos 26.000 años luz del Sistema Solar.
Incluso a esa distancia, está unos cientos de veces más cerca de la Tierra que cualquier otra galaxia con agujero negro activo en su centro, lo que lo convierte en el laboratorio natural ideal para estudiar el entorno de estos objetos tan enigmáticos.
En el plano de la Vía Láctea, entre nosotros y el centro, hay grandes cantidades de polvo que oscurecen nuestra visión en longitudes de onda visibles. Pero, en longitudes de onda del infrarrojo lejano, es posible penetrar a través del polvo, dando a los científicos de Herschel la oportunidad de estudiar con gran detalle la turbulenta región más recóndita de nuestra galaxia.
Herschel, el Observatorio Espacial de la ESA (Agencia Espacial Europea) ha detectado una gran variedad de moléculas simples en el corazón de la Vía Láctea, incluyendo monóxido de carbono, vapor de agua y cianuro de hidrógeno. Analizando las huellas de estas moléculas, los astrónomos han sido capaces de probar algunas de las propiedades fundamentales del gas interestelar que rodea al agujero negro. Continue reading →