Los ciclos de las estrellas y el inicio de la vida

Un investigador del programa AstroMadrid, perteneciente al Centro de Astrobiología (CAB/CSIC-INTA), lidera un trabajo en el que se investigan los ciclos de actividad en una estrella similar al Sol en su juventud. El trabajo podría arrojar luz para saber más sobre cómo pudieron influir los ciclos de actividad solar en el surgimiento de la vida en la Tierra. Los resultados de esta investigación se publican en la edición del 06 de mayo de la revista Astronomy & Astrophysics

Imágenes de la corona del Sol durante su último ciclo completo (1996-2006). Iota Hor completa un ciclo coronal en tan sólo 1.6 años, y su mínimo nivel de emisión coronal es superior al del máximo solar. Crédito: SOHO (ESA & NASA).

Imágenes de la corona del Sol durante su último ciclo completo (1996-2006). Iota Hor completa un ciclo coronal en tan sólo 1.6 años, y su mínimo nivel de emisión coronal es superior al del máximo solar. Crédito: SOHO (ESA & NASA).

Conocer el comportamiento de estrellas similares a nuestro Sol es fundamental para saber más sobre su historia pasada y futura. Pero también puede ayudarnos a comprender, por ejemplo, cómo pudo influir su actividad en el surgimiento de la vida.

Las estrellas como el Sol tienen ciclos de actividad que se manifiestan en sus capas exteriores: fotosfera, cromosfera y corona. El ciclo solar dura una media de 11 años y tiene una importante influencia en el clima terrestre, especialmente a través de los fenómenos que suceden en la corona. Se conocen muchas estrellas con ciclo en la cromosfera pero, hasta ahora, se han descubierto tan solo tres con ciclos de actividad coronal como los del Sol y, además de ser más viejas y menos activas, todas formaban parte de un sistema binario (una pareja de estrellas que giran una en torno a la otra). Continue reading