Observando la formación estelar con el Hubble

Un equipo de AstroMadrid participa en un ambicioso programa de observación con el telescopio espacial Hubble para estudiar la formación estelar en el universo primitivo

El estudio de la línea Lyman-alfa del hidrógeno que emiten las galaxias nos permite saber más sobre los procesos de formación estelar. Esta línea de emisión se genera en la transición del nivel dos al nivel uno del hidrógeno, y se produce en el rango ultravioleta lejano (a 1216 Å), un rango que debe estudiarse desde el espacio, ya que nuestra atmósfera bloquea este tipo de emisiones y no pueden observarse desde tierra.

Un equipo internacional, al que pertenecen J. Miguel Mas  y Hector Otí, miembros de AstroMadrid e investigadores del Centro de Astrobiología (CSIC-INTA) y de la Universidad Nacional Autónoma de México respectivamente, es pionero en la obtención de imágenes sistemáticas de la transición Lyman-alfa en el universo local y en el desarrollo de técnicas para producir imágenes fotométricas muy precisas utilizando el telescopio espacial Hubble.

Tras terminar el primer estudio sistemático de la emisión Lyman-alfa en 14 galaxias con estallidos de formación estelar  (el proyecto denominado LARS, Lyman Alpha Reference Sample), han obtenido 54 órbitas de tiempo de observación con el telescopio espacial Hubble con el fin de estudiar otras 28 galaxias relativamente próximas, dominadas por objetos irregulares. Sobre esta nueva muestra podrán estudiar los efectos que tienen la orientación de las galaxias y su geometría en la emisión emergente de Lyman-alfa.

Copia de potw1313a

Esta galaxia, conocida como J082354.96, está formando nuevas estrellas a un ritmo inusualmente alto. Una forma de averiguar la naturaleza y la estructura de este tipo de galaxias con estallidos de formación estelar es obsevar el comportamiento del polvo y el gas que la componen, en particular por medio de la emisión Lyman-alfa. Créditos: ESA/Hubble & NASA, M. Hayes.

Los datos que se obtienen sobre galaxias cercanas, en las que se puede apreciar la estructura y el detalle de la emisión Lyman-alfa, son esenciales para poder comprender las propiedades de los procesos de formación estelar en galaxias muy lejanas: los datos obtenidos estudiando las galaxias próximas pueden extrapolarse con el fin de conocer el comportamiento de las galaxias más alejadas, las que nacieron cuando el Universo tenía menos de 1.000 millones de años de edad. Debido a la expansión del universo, la información de estas galaxias primitivas se detecta en los rangos óptico e infrarrojo, más sencillos de observar desde la superficie terrestre. La emisión Lyman-alfa constituye, por lo tanto, un importante trazador de la formación estelar en esas primeras épocas.

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